Todo sobre las leches vegetales


leches vegetales¿Todavía tomas leche de vaca? ¿Tienes intolerancia a la lactosa? ¿Te sienta mal o quieres probar algo nuevo? Hoy queremos hablarte de salud y moda. Vamos a dar una vuelta por las tipologías de leches vegetales que existen y, ¡tú decides!

En primer lugar, no queremos hacer ningún tipo de apología. Si te gusta la leche de vaca y te sienta bien, ¡adelante! Si eres vegetariano o vegano y buscas sustitutivos, ¡adelante! Y, si tienes alguna intolerancia y quieres probar cosas nuevas… ¡adelante también! En OhBo queremos -respetando cualquier decisión- darte a conocer todas las opciones saludables que tienes al alcance.

Hoy en día, las leches vegetales están de moda, ¿pero por algo debe ser, no? Existen más de 7 tipos de leches de orígen vegetal y algunas más que las combinan. Hoy queremos hablarte de las más populares. ¿Preparados? ¡Toma nota!

1. Leche de soja:

La leche de soja es una bebida vegetal que se obtiene a partir de licuar semillas de soja que préviamente han estado en remojo durante horas. Esta leche se hizo muy popular en la década de los noventa y su consumo en occidente aumentó considerablemente; y por eso, casi toda la soja que consumimos tiene su origen en cultivos transgénicos, nada saludables… A pesar de esto, es fácil encontrar soja ecológica no perteneciente de cultivos transgénicos. ¿Beneficios? ¡Muchos! La soja tiene una gran cantidad de proteínas, vitaminas (muchas relacionadas con el grupo b), tiene mucho calcio y magnesio y es baja en grasa.

Curiosidades: La soja es una legumbre milenaria, originaria de oriente, y las primeras noticias sobre ella datan del año 2383 a.C. en un tratado de medicina china.

2. Leche de avena:

La leche de avena se obtiene a partir de avena integral, agua, aceite de girasol sin refinar y sal marina. Algunas marcas la comercializan en polvo y otras dentro de tetrabrik. Gracias a la acción de unas enzimas el almidón de la avena se transforma en maltodextrina, maltosa y glucosa resultando así un alimento muy digestivo. Así se consigue además un producto rico en glúcidos lentos. ¿Beneficios? ¡Todos! Es rica en fibra, ideal para reducir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares. Su riqueza en Beta-glucano es la responsable también de favorecer la flora “positiva” intestinal como los Lactobacilos. Por supuesto las personas con estreñimiento tienen en esta fibra un gran aliado ya que es un buen regulador intestinal. Pero eso no es todo, contienen vitamina B, proteínas y es fantástica para las dietas bajas en calorías.

Curiosidades: La avena en si misma es un cereal que produce menos reacciones alérgicas que el trigo, la cebada o el centeno en determinados casos de alergia al gluten.

3. Leche de arroz:

La leche de arroz se consigue tras fermentar en varias etapas de los granos de arroz frescos, molidos y cocidos. Es ideal en momentos en que nuestro cuerpo no tolera nada (por ejemplo en una gastroenteritis), indigestión, vómitos, diarreas, postoperatorios. Tiene un efecto refrescante sobre el organismo y a la vez es energética gracias a su alto contenido en hidratos de carbono. Además, la leche a base de arroz es una alternativa a la leche de vaca a la hora de elaborar postres, flanes, crepes… o para tomar sola. ¿Propiedades? Muchísimas: contiene ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6 y también nos ofrece vitaminas del grupo B y vitamina E.

4. Leche de coco:

Se obtiene de este fruto tropical y es ideal para saciar la sed mientras nos nutrimos. Si bien en muchos países no es tan frecuente beber leche de coco, se la conoce porque está presente en cremas y lociones. ¿Por qué tomarla? Esta bebida contiene altas dosis de hidratos de carbono, lo que la convierte en energizante. A su vez, es muy refrescante y permite conseguir energía rápida. No tiene muchas proteínas pero si muchas sales minerales, además de buenas dosis de magnesio, fósforo y calcio, para remineralizar los huesos, incluyendo los dientes, por lo que se aconseja en las mujeres que ya pasaron la menopausia o en aquellos que padecen osteoporosis. Hay que tener cuidado si estamos a dieta ya que la leche de coco tiene más calorías que el resto de leches de orígen vegetal. ¿Sabías que puedes preparar leche de coco en casa? ¡Es muy fácil!

5. Leche de almendras:

La leche de almendras tiene la misma consistencia que la leche de vaca, pero no tiene gluten, ni lactosa ni colesterol y es rica en vitaminas y minerales. La leche de almendras es uno de los mejores alimentos para perder peso. Además, no tiene lactosa y es rica en antioxidantes y minerales esenciales como el potasio y el calcio. Por su bajo contenido de colesterol, su delicioso sabor a frutos secos y alto contenido de vitaminas, es el sustituto ideal de la leche de vaca e, incluso, posee menos calorías que la leche de soja. ¿Más beneficios? Tiene un alto contenido de vitamina E, el cual es un antioxidante natural que ayuda a prevenir el cáncer y a retrasar los procesos de envejecimiento. También, provee de vitaminas D y A, proteínas, omega 6, zinc, calcio, hierro, magnesio y potasio. Y por si todo esto fuera poco, la leche de almendras no contiene gluten, lactosa, ni colesterol. Sin embargo, tiene la misma consistencia que la leche de vaca, por lo que se puede utilizar de la misma forma.

¿Cuál es tu leche vegetal preferida? ¿No la hemos mencionado? Cabe decir que la leche de sésamo, de mijo y la de quinoa están empezando a ser más populares, así que si estás interesado, ¡seguiremos hablándote de leches vegetales! Y si quieres que te lo preparemos, ¡ven a probar nuestros zumos y smoothies! Te esperamos.