Tips para empezar dejar el sedentarismo


Se habla mucho de lo saludable: comida saludable, vida saludable, hábitos saludables… Sabemos cuáles son los consejos y siempre coinciden. Las recomendaciones nos llegan desde revistas, blogs, radio o televisión, que día si día no se incide en la importancia de llevar una vida sana.

Aún así, hay mucha gente que se aferra al sedentarismo y no llega a materializar estas prácticas. Podríamos pensar que es problema de cada uno, y en cierta forma, así es, pero es preocupante que no se tome conciencia de las consecuencias de no tener estos hábitos.

No ponerlos en práctica puede ser debido a muchas razones. Es cierto, que la circunstancias personales son únicas y, en general, desconocidas. La rutina diaria de cada persona puede dejar poco tiempo para la práctica del deporte o incluso la situación económica de cada hogar puede limitar la cantidad destinada a la compra de alimentos ecológicos. Nadie puede juzgar desde fuera qué es lo que ocurre en cada casa.

Pero si es cierto que a veces, el planteamiento de llevar una vida sana colapsa. Por ejemplo, cuando se dice que hay que hacer deporte es fácil que pensemos en apuntarnos a un gimnasio, en correr o en hacer ciclismo y no necesariamente debe ser así. Se trata de tener una vida algo menos sedentaria. Si no tenemos una gran exigencia física en nuestro trabajo es conveniente compensarlo de alguna forma, pero no hay que darse una paliza que luego nos deje cuatro días sin poder movernos.

Empecemos poco a poco y con objetivos pequeños y fáciles de cumplir para luchar contra el sedentarismo.

Dejar el ascensor de lado y subir las escaleras, por ejemplo. Si vivimos en un piso alto es difícil, pero no hay que empezar el primer día desde abajo. Se puede utilizar el ascensor hasta un par de plantas por debajo de nuestro destino e ir aumentando una planta según van pasando los días. Cuando nos demos cuenta, subiremos todos los tramos.

Si utilizas transporte público, intenta salir un poco antes de casa y bájate una parada antes de tu destino. De esta forma, caminarás un poco cada día y enseguida te acostumbrarás. Poco a poco, ves aumentando las distancias y verás como el cuerpo te lo pide.

Cuando estés en casa, mantén el mando a distancia lejos. Parece una tontería, pero ¡así te obligarás a levantarte para cambiar de canal!.

Si tenéis que hacer la compra, no la hagáis toda en un viaje. Repartid el peso y hacerla en dos o tres veces. Os obligará a caminar.

Si tienes como mascota un perro, puede ser tu mejor aliado.  Piensa en ella, en lo que le gusta pasear y acompáñale.