Raw Food: conoce la dieta crudivegana


raw foodNuestro espíritu aventurero nos lleva a buscar nuevas tendencias gastronómicas por el mundo y ahora nos vamos a centrar en el Raw Food. O lo que es lo mismo, la comida cruda, cocinada sin fuego, aquello que conoceremos a partir de ahora también como crudismo.

Tal y como reza la definición de Raw Food España, el raw food, comida crudivegana o comida viva es una dieta que promueve el consumo de alimentos de en su estado natural, es decir, crudo. Se trata de una vuelta a los orígenes. Esta dieta está basada principalmente en frutas, verduras, hortalizas, algas, nueces, semillas, brotes o germinados y todos los productos derivados directamente de estos ingredientes tal como aceites, mantecas de frutos secos, etc.

Estos alimentos se consumen crudos o semi calientes aunque nunca deberán haber sobrepasado los 40º en su cocción ya que de esta forma destruimos sus nutrientes. Para consumir tales alimentos, se utilizan procesos naturales como la germinación de granos y semillas, fermentación, deshidratación y otros procesos donde la estructura molecular del alimento no se destruye, preservando y activando el nutriente óptimo de cada alimento.

Entonces… ¿qué diferencia hay entre seguir una dieta raw food, vegana y vegetariana? Veamos las diferencias:

  • Una persona vegana es aquella que no come ningún producto que tenga origen animal. No consumen carne ni pescado pero tampoco huevos, leche, miel y otros productos de origen animal como lácteos, mantequilla, gelatina, etc.
  • Mientras que un vegetariano no come carne ni pescado pero sin embargo sí consume productos derivados de los animales que no comportan su muerte Así, la dieta vegetariana puede incluir alimentos como leche, yogur, queso o huevos.
  • Por último, como decíamos antes, los cruditarianos o crudiveganos consumen productos crudos entre los que destacan alimentos con un mínimo procesamiento artificial, ecológicos o agroecológicos, frutas, verduras, hortalizas y otros alimentos no animales.

Esta tendencia foodie aparece de la necesidad de “combatir” el engullimiento, el comer por comer y volver a reconectar con la naturaleza y cuidar nuestro organismo, desde el interior. Según los defensores del crudismo, esta forma de vida, además de fomentar la salud, participa y respeta el ciclo de la naturaleza y el ciclo de cada individuo.

Así, si controlamos y conocemos el origen de lo que comemos y consumimos lo necesario -ni más ni menos para que nuestro organismo funcione correctamente-, parece que nuestro cuerpo responde y conseguimos alcanzar una especie de estabilidad tanto emocional como física.