La fresa, el fruto de la primavera


En 2015, la Unión Europea en colaboración con el ministerio de agricultura puso en marcha una campaña llamada Fresas de Europa para potenciar el consumo de la fresa. Una fruta cuya temporada coincide con la llegada de la primavera, encontrándola en su mejor momento durante estos meses.

Debemos aclarar antes de nada que lo que habitualmente encontramos son fresones, cuyo cultivo se concentra en la zona de Huelva. La fresa silvestre, es mucho más pequeña y su conservación muy delicada, de ahí que el fresón haya copado las estanterías de las grandes superficies.

El fresón nació en Francia, en el siglo XIV, y es fruto de una mezcla entre diferentes especies de fresas. Es mucho más resistente que la fresa salvaje y su temporada es más larga, aunque ahora es cuando están en su mejor momento. Debemos pensar que la fresa es una fruta que no madura después de ser arrancada de la mata, por lo que hay que recogerla siempre en el momento óptimo.

La fresa ya se tomaba en la época de los romanos, siendo considerada una fruta sofisticada y destinando su consumo sobre todo a las fiestas realizadas para honrar a Adonis. Desde entonces, ha estado presente entre nosotros, sobre todo su sabor. Si bien la fruta como tal la tomamos sobre todo en su temporada, encontramos su sabor en bebidas, batidos, siropes, pasta de dientes, helados, yogures o incluso en medicamentos. La mermelada de fresa es una de las más consumidas y apetecibles para acompañar pasteles y tostadas. Su uso en cocina, también incluye platos salados, aunque las recetas en las que se utilizan no son tan conocidas como en postres.

Es un buen recurso para la cocina, ya que la fresa es una de los pocos alimentos que conserva intactas sus propiedades nutricionales incluso después de haber sido cocinada. Su sabor ácido puede combinar muy bien en según que platos e incluirlas no supone un exceso de calorías, ya que está compuesta en su mayoría de agua, hidratos de carbono y fibra. Además, como curiosidad, la fresa es una fuente de ibuprofeno natural… incluso blanquea los dientes!.

Se conocen muchas variedades, más de mil entre fresas y fresones: algunas son más ácidas y otras más dulces. Lógicamente y dependiendo de cuál sea tu paladar te gustará más un tipo u otro. Para conservarlas, es bueno ponerlas en una superficie plana después de descartar las que estén algo tocadas, con espacio entre ellas para que estén aireadas. Si las tapamos con papel film, es conveniente hacerle algunos agujeros y es mejor no lavarlas ni cortarles el tallo hasta consumirlas.

Así que, ahora que es su mejor tiempo, tomemos fresas!!.