¿Cómo interpretar las etiquetas de los alimentos? Aditivos


interpretar etiquetas comida

¡Qué no nos engañen, que nos digan la verdad! Cada vez – y menos mal- somos más conscientes y tenemos más información sobre lo que comemos o dejamos de comer, ¿cómo está hecho?, ¿de dónde procede?, y etc. Pero por desgracia, las etiquetas siguen siendo el gran enigma de nuestra alimentación. ¿Qué quieren decir las ‘E‘, ¿y esos nombres tan extraños de cuatro sílabas? Hoy queremos prestar atención a éste fenómeno y darte algunos consejos sobre cómo interpretar las etiquetas de los alimentos. Hay mucha información sobre este tema y por eso hoy queremos centrarnos en algunos de los ingredientes más nocivos: los aditivos.

Glutamato monosódico: este potenciador de sabor se usa en muchos productos. ¿Sabías que hay una lista increíble de estudios que demuestran su toxicidad?Aunque el debate todavía está abierto, mejor evitarlo. Ante los reclamos de muchos consumidores, la industria ha venido aplicando una estrategia de ‘cambiemos las palabras’, y encontrarás variantes del glutamato monosódico con nombres como: proteína hidrolizada, glutamato monopotásico, ácido glutámico… y para enredar todavía más, se le puede ver también con números como E620, E621, E622… ¡Increíble pero cierto!

E133: colorante azul prohibido en varios países y ligado a daños en el ADN. ¿Cómo te quedas?

E124: colorante rojo, también prohibido en muchos países y ligado a varios tipos de cáncer.

E102: (tartrazina), colorante amarillo, permitido en muchos países pero también potencialmente dañino (ligado a depresión, migrañas, tumores de la tiroides…).

Bromato de potasio: ha sido muy usado en repostería para dar esponjosidad al pan y otros productos. Aunque está prohibido en muchos países por su alta toxicidad, todavía sigue en uso.

Nitrito de sodio/Nitrato de sodio: muy utilizados para la conservación de embutidos, y si bien su justificación es que previenen la formación de la peligrosa toxina botulínica, algunos opinan que su consumo prolongado resulta tóxico. Hay otros estudios serios que no encuentran problemas, y aunque obsesionarse, si comes muchos embutidos empaquetados tenlo en cuenta.

En Oh Bo te invitamos a que te pases al slow side de la vida, revises bien las etiquetas y comas mejor. Somos lo que comemos, así que pásate a una vida mejor cambiando tus hábitos alimentícios. Y si no te apetece cocinar, ¡ven a descubrir nuestra carta y nuestros menús! Te estaremos esperando.